Si eres escalador, sabes que tus manos son tu herramienta principal. El exceso de sudor y la piel demasiado blanda pueden arruinar una sesión, hacerte perder adherencia y aumentar el riesgo de heridas. En este blog te contamos las mejores estrategias para controlar la humedad en tus manos y fortalecer la piel, permitiéndote escalar con más confianza y durabilidad.
1. Evita el exceso de sudor en las manos
El sudor es uno de los mayores enemigos de los escaladores. Afecta la fricción y reduce el agarre, especialmente en presas pequeñas o regletas. Además, cuando las manos sudan demasiado, la piel de las yemas de los dedos se desgasta rápidamente, dejando zonas rosadas o moradas que reducen la sensibilidad y el agarre. Para controlarlo:
- Usa magnesio de calidad: Opta por magnesio en bloque o líquido si tienes las manos muy húmedas. El magnesio líquido puede ayudar a secar la piel antes de aplicar el magnesio en polvo o en bloques, para un mejor rendimiento. Desde 7A+ estamos trabajando para traer con nosotros un magnesio increíble y puro.
- Prueba antitranspirantes para manos: Algunos escaladores usan productos como Perspirex, Dry Hands o Antihydral para reducir la sudoración. Hay que tener cuidado y ser consciente de cuanto te suda la mano para poder echar la cantidad optima y que no haya problemas de agrietamiento. Aplícalo 30 min antes de la sesión.
- Haz sesiones más cortas y pegues de calidad: En lugar de entrenamientos largos con muchos pegues en bloques abrasivos, prioriza menos intentos pero bien ejecutados para reducir el desgaste excesivo de la piel.
- Véndate los dedos con tape: Una vez sientes que la piel empieza a molestar, es momento de vendarse los dedos con tape para poder dar esos últimos pegues sin llegar a rozar la piel y se desgaste por completo. Todo es acostumbrarse a escalar con tape, siendo consciente de la perdida de sensibilidad pero ganando número de pegues y evitando el sudor continuo ablandando la piel.
2. Endurece la piel para evitar desgarros y mejorar el agarre
Tener una piel resistente pero no demasiado gruesa es clave para evitar heridas y mejorar la adherencia. Sigue estos consejos:
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Lima tus callos con regularidad: Las irregularidades en la piel pueden hacer que los callos se enganchen y se rompan. Usa una lima especial para escaladores, como nuestras Limas 3G 7A+ Escalada, Boulder y Vías diseñadas para mantener la piel uniforme sin eliminar la protección natural.
- La parte recta es ideal para los dedos.
- Las curvas cerradas sirven para tratar los callos de la palma con un grosor de lima más agresivo.
- La curva amplia es perfecta para el limado de las uñas.
- Aplica cremas que te ayuden: Cera de abejas, ventura de Benjuí ayuda a endurecer la piel y prevenir heridas. Aplícalo antes y durante la sesión todas las veces sea necesario e incluso después de la sesión para ayudar a la desinflamación y regeneración.
- Exponte progresivamente: No intentes aumentar el volumen de escalada de golpe. La piel necesita adaptarse con el tiempo.
3. Cuida tus manos después de cada sesión
El post-entreno también es importante:
- Limpia bien tus manos: Lava con agua y jabón suave para eliminar restos de magnesio.
- Lima cualquier irregularidad: Antes de que se formen grietas o callos duros, usa la Limas 3G 7A+ Escalada, Boulder y Vías para mantener la piel en su punto óptimo.
- Aplica un tratamiento reparador: Usa una crema regeneradora, aplícalo todas las noches antes de ir a dormir, echa bastante cantidad para que penetre durante la noche.
Conclusión
Unas manos bien cuidadas marcan la diferencia en tu rendimiento y comodidad al escalar. Siguiendo estos consejos, evitarás el exceso de sudor y conseguirás una piel resistente pero flexible. Y recuerda, una herramienta imprescindible en tu kit de escalada es nuestra Limas 3G 7A+ Escalada, Boulder y Vías, diseñada para mantener tus manos listas para el próximo pegue.